sábado, 2 de mayo de 2026

Terciopelo

 

No se puede ocultar esta verdad del mundo.

Que cuándo solté tu mano,

liberaba mi deseo de un ancla muy pesada.


Sin un miramiento,

me di a los hombres 

que embriagan con su presencia.


Aleteé mis pestañas 

y atravesé carne con las pupilas.


Soy mi nueva amiga, 

y me perdono cualquier pecado cirenaico

o descuido de victimario.


Los pétalos escalan mi piel

hasta llegar a tus labios de llamas.


Y cuando éstas se apagan,

realmente quedan las brasas suficientes

para pasar el resto de la noche sola.


Porque ante todo, estoy aquí.


Qué no se me olvide jamás.

jueves, 23 de abril de 2026

I knew.

 Ya intuí, entre las cortinas del sentir, 

el vacío que dejarías con tu marcha.


Ya notaba en mis entrañas, 

que estaba hecha de otra pasta.


Ya supe, desde el principio, 

que se trataba de un caso excepcional. 


Y aún con ello, comprobar la naturalidad

de mi arraigo a esta soledad, 

se siente como un abismo infinito.


Por ello me refugio en los momentos fugaces,

en la libertad de mis amistades,

en los lugares donde sólo puedo escuchar mis pensamientos y el murmuro del universo.


Porque cuando oigo el dulce timbre de tu voz,

sólo puedo pensar en lo que perdería si volviese a perderme.




martes, 2 de septiembre de 2025

Asesinato en tres actos



Los labios sellados,
conteniendo océanos.
Nada de lo que dijese encendería la llama de tu interior.
Lo sé porque ya lo intenté miles de veces.

Mi corazón ya no es hogar de nadie.
Cientos de pensamientos bloquean la puerta 
y yo espero sola, en la esquina de esta habitación que se derrumba.

Si no hay sentido en el eco de mi angustia,

si ya no me reflejo en tu mirada,

si las estrellas de nuestra noche migraron hace tanto,


Sólo queda observar el vuelo de los pájaros

y al reloj marchitarse.


Qué tu silencio sea nuestra tumba,

y el deseo nuestra condena.


Si así lo quieres, que así sea.





-





Por fin llegó la lluvia,

y con el sol, dibujaron un arcoiris precioso.


Como un cuadro renacentista, 

esas vistas maravillosas acompañaron a la puñalada que ese día recibí.


Un suspiro y todo el dolor desaparecía.

Ya no te odio.

Ya no te deseo.

Ya no me dueles. 

Ahora sólo te quiero.




-




Me giré sobre mí misma, 

enfrentándome al dorado amanecer de la esperanza. 


Cogí una bocanada de aire y el segundo impacto golpeó mi pecho con la fuerza de un cañón.


Me susurraste al oído que, a quien amé tantísimas noches, era sólo un fantasma.



Todas las luces que vislumbré en la lejanía, que tantas veces tildaste de locura, eran faros entre la niebla de tus palabras.



Faros que me conducían a la única respuesta que necesitaba: que ya no me anhelabas.


  

Ahora te miro desde el frío del cemento,

preguntándome por qué me hiciste esto, si tanto me querías.


La respuesta se refleja en los dientes de una bestia desconocida.


Me arrebataste todo y ahora me obligas a mirar.


No me pidas más,

que ya no me queda nada.






domingo, 27 de julio de 2025

Backroom


Tras tanto tiempo vagando entre la niebla, 

buscando un murmuro que me guiase a casa, 

entendí que sólo me tenía a mí misma.


Sin la luz de tu amor,

Sin el mapa de tus palabras,

Sin el cascabel de tus caricias,

estaba totalmente perdida.


Arrodillada en la tierra mojada,

notando la lluvia sobre mis lágrimas.

La única manera de salir de aquel laberinto era, una vez más, aceptar.


Acepté que, a mi lado, tus miedos nunca verían el amanecer.

Acepté que, quizás, tenía más razón de la que quería.

Acepté tu silencio hasta el absoluto final.

Acepté que liberarme, era liberarte a tí.



Continúo en la niebla,

Vislumbrando el halo de las farolas

que señalan el camino de vuelta a casa.





sábado, 15 de marzo de 2025

El Misterio



Me pregunto qué calor te ofrece 
el cuerpo vacío 
que una vez fue cobijo nuestro.



Cuáles son tus verdaderos pensamientos
sobre el frío de nuestros besos,
sobre el recuerdo de las ventanas
húmedas después de tanto amor.



Me pregunto si añorar el fuego,
nuestro antiguo compañero,
no te vuelve loco en tu soledad.



Me pregunto por qué me castigas,
una
y otra
y otra vez,
con esos largos silencios 
entre mis verdades y mis suplicas.



Yo también intenté castigarte,
pero siempre pierdo ante la esperanza.

La esperanza de que me dejes libre,
La esperanza de que me entierres con tus palabras.
La esperanza de que me quieras como necesito.



Me pregunto 
Si no tienes miedo a morirte así de triste.
Yo sí lo siento.




Qué misterio
eso que empuja el motor de tus anhelos.
Espero que algún día vean la luz del sol
y tú tomes una bocanada de aire fresco.








viernes, 24 de enero de 2025

Las segundas partes.

En el último de los instantes, 
antes de que la espada rebanase
la cabeza de su amada estatua, 
gritó que su vida no sería nada sin ella.

Cantó todas las sucias verdades que ocultaba, 
con tal belleza,
que la escudera quedó embrujada.

En ese preciso momento,
el caballero se convertía en dama.
La valentía del amanecer
ahora daba paso a la muerte del alma.

Cerró la torre y abrazó el frío de su cama.

Una vela encendida en su ventana,
esperando una vez más, 
que su profundo amor curase todas las heridas.
Que el tiempo no significase nada,
mientras el brillo de sus ojos se marchitaba.

No era el roce que ella suplicó en antaño.
No existía el hombre con el que soñó durante una decada.
No había del amor que ella predicaba.

Ahora que había mostrado el filo de su espada,
el silencio se disipaba,
sin saber que,
las palabras que nacen del miedo,
no valen nada.

Había muerto la confianza.

Ni lloró ni suplicó más.
Sólo se quedó mirando a través de la ventana.





Ahora la estatua era ella.







miércoles, 10 de abril de 2024

Just a dream


Ante la ausencia del fuego y la carne,
miré al abismo,

olvidando que éste siempre te mira de vuelta.


La distancia entre nuestras almas se alarga y el resto de clichés se cumplen. 

Qué broma más macabra.


Desearía que fueses el caballero más valiente de esta tierra,

y así abrieses tu corazón al mundo.

La verdad sería tu espada, y la blandirías sin piedad. 

Así nunca más tendría que preocuparme por tener miedo.


Pero como Juana, me toca ponerme de nuevo la armadura. 

Una coraza que me anestesia y me roba el alma. 

La vida no está hecha para quitársela.


El camino recorrido en la hierba alta es el testigo de nuestro profundo amor.

Puedo ver el trazado curvilíneo, claro e indudable.


Termina bajo mis pies, 

quienes deciden si continuarán pisando el tiempo que nos queda, 

o si escucharé a la bestia que me habita.



Gracias por el mejor de los regalos.